CATAS PROFESIONALES

Evaluando nuestros vinos

El mundo de los vinos se organiza a partir de distintos criterios de clasificación a partir de diferentes variables. Como punto de partida, se considerará la variedad de uva, región de origen, nivel de alcohol y taninos, cuerpo, acidez, dulzor y aroma. Surgen así los tipos de vino básicos: vino blanco, vino tinto, vino rosado, vino espumoso, vino generoso y vino de postre o dulce. Y todos los varietales. 

En relación con sus años, el vino se distingue de acuerdo con una mayor a menor juventud en cuatro tipos según la edad: vinos jóvenes, de crianza, reserva y gran reserva; clasificación que a su vez varía en función de los Consejos Reguladores de las distintas Denominaciones de Origen.

Finalmente, la calidad de los vinos se verifica a través de catas expertas, con escalas de calificación que los posiciona, mantiene actualizada a la industria en cuanto a novedades y determina los mejores vinos de cada mercado, permitiendo incluso comparaciones con otros países.  

Actualmente uno de los sistemas de calificación más populares y reconocidos es la escala de 100 puntos, introducida por Robert Parker, gran difusor de los vinos con un extenso trabajo en Wine Advocate. Los vinos se clasifican en una escala de 50 a 100, y las puntuaciones más altas indican una calidad superior: 50-59 Imbebible / 60-69 con defectos, pero bebible. Inferior a la media / 70-79 Regular, correcto pero insustancial. Buena elaboración, pero sin destacar demasiado / 80-89 Entre mejor que la media y muy bueno. Por encima de lo habitual, con buena calidad y sabor / 90-95 Excepcional. Vinos perfectos para beber en el corto plazo / 96-100 Extraordinario. Con todas las características esperadas en un vino de su variedad. 

Los criterios de evaluación varían entre los sistemas de puntuación, por ejemplo, la guía Descorchados creada por Patricio Tapia y que se edita anualmente, puntúa vinos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. El sistema utilizado es de 100 puntos, siendo 80 la puntuación mínima. 

Desde Nival tenemos un termómetro permanente de nuestro vino a partir de su performance en ventas, la opinión de nuestros clientes y la cadena de trabajo profesional de la bodega. Sin embargo, desde el inicio decidimos sumar una opinión externa, experta, para evaluar la calidad percibida de nuestros vinos, para validar nuestro trabajo o mejorar.

Los resultados son excelentes (ver sección Expertos en esta web), seguimos con el objetivo de mejora permanente y continuaremos desafiándonos en cada nueva cata en la que participemos.

 

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